Hay compañeros tranquilos, hay compañeros tiernos… y luego está Roki el mapache. De los tres animales de Abrazelia, es el que más personalidad tiene: pelo largo y despeinado, antifaz marrón alrededor de los ojos y una cola a rayas blancas y marrones que no pasa desapercibida. Si buscas un peluche que te abrace y que además te saque una sonrisa cada vez que lo ves en el sofá, este es el tuyo.
Un abrazo con peso, en versión traviesa
Como todos los peluches de Abrazelia, el mapache tiene unos brazos largos y con peso pensados para una sola cosa: abrazarte. Lo colocas sobre tus hombros y sus brazos te rodean con un peso suave, como cuando alguien te abraza por detrás al llegar a casa. También puedes hacerlo al revés y ser tú quien lo abrace en el sofá o en la cama.
Para quién es el mapache
Nos lo imaginamos con personas que tienen su propio ritmo:
- Quien vive solo y quiere algo que le dé la bienvenida al volver a casa.
- Quien trabaja desde casa y pasa muchas horas sin hablar con nadie.
- Quien busca un regalo original que no se parezca a ningún otro peluche.
Su aspecto un poco salvaje lo convierte en el favorito de quienes huyen de lo típico. Y su cola a rayas es perfecta para abrazarla mientras ves una serie.
Momentos para usarlo
Al llegar a casa. Ese momento en el que dejas las llaves y el silencio se nota más. Ponte el mapache sobre los hombros mientras te preparas algo de cenar.
En una tarde de sofá. Manta, serie y un abrazo que no se cansa.
Por la noche. Si te cuesta desconectar, tener algo suave entre los brazos hace que la cama se sienta menos grande.
¿Mapache, panda o perezoso?
Los tres comparten el mismo diseño de brazos largos para abrazar; solo cambia el animal. El perezoso es el más tranquilo, el panda el clásico para regalar y el mapache… el que tiene más carácter. Elige el que más se parezca a ti o a la persona a quien se lo vas a regalar.